viernes, 1 de octubre de 2010
Abusos y torturas a detenidas trans
UNIDAD Nº 40 DE LOMAS DE ZAMORA
Dos personas trans se encuentran aisladas en la Unidad Penitenciaria N° 40 desde
hace más de 30 días. Allí las alojaron el 17 de agosto, después de denunciar a agentes
penitenciarios por violaciones sexuales, abusos y malos tratos. Pese a estar
ordenado el traslado al pabellón trans de una cárcel federal, el mismo no se
verifica manteniéndoselas en un régimen de total aislamiento. Ante ello el 13
del corriente mes iniciaron un huelga de hambre para obtener condiciones dignas
de detención.
En la Provincia de Buenos Aires sólo existen dos pabellones que alojan travestis
o personas trans, en la Unidad N º 32 de Florencia Varela y en la Unidad N º 2
de Sierra Chica, ambas unidades destinadas a alojar varones.
La titular del Juzgado de Ejecución Nº 1 de Mercedes hizo lugar a la acción de
hábeas corpus por una de las detenidas, considerando que se agravaron
ilegalmente las condiciones de detención. La Dra. Otermín requirió al jefe del
SPB y al jefe del SPF celeridad en las gestiones a fin de otorgarle cupo en la
Unidad N º 1 de Ezeiza.
El Juzgado de Ejecución Federal Nº 3, a cuya disposición se encuentra la otra
chica trans en huelga de hambre, aún no dictó resolución en el hábeas corpus y
denuncia interpuestos.
El Director de Asistencia del Penal de la Unidad 40, Sr. Pedro Zeolla, se
manifestó muy preocupado ante el Comité contra la Tortura porque dicha Unidad no
está preparada para alojar a personas trans, motivo por el cual las detenidas
permanecen bajo un régimen de aislamiento hace más de un mes.
ANTECEDENTES DEL CASO
La presentación judicial está patrocinada por el Comité Contra la Tortura de la
Comisión Provincial por la Memoria y cuenta con el aval de más de 20
organizaciones.
Estas organizaciones tomaron conocimiento de los hechos a través de una carta
enviada por las víctimas donde denuncian acciones de violencia sexual,
psicológica y traslados arbitrarios dispuestos por agentes penitenciarios
bonaerenses hacia un grupo de travestis y trans detenidas. En la carta se
manifiesta que seis chicas que se encontraban alojadas en la Unidad N º 32 de
Florencio Varela , fueron trasladadas arbitrariamente a la Unidad N º 2 de
Sierra Chica como represalia por no haber accedido a los pedidos efectuados por
el Jefe del Penal de la Unidad N º 32 "a tener sexo con él, y con su personal y
por querer destapar muchas cosas que se tapan en dicha unidad como la venta de
estupefacientes, cocaína, marihuana, pastillas (sic).". Para justificar el
traslado, las autoridades habrían alegado "cuestiones de mala convivencia", para
encubrir una represalia encubierta por no haber accedido a los pedidos.
El Comité contra la Tortura y las organizaciones sociales, presentaron un hábeas
corpus y solicitaron que se les realice un estudio de VIH por el peligro de
contagio al sufrir reiteradas violaciones sexuales -sin profilaxis- por agentes
del Servicio Penitenciario Bonaerense. Aún se está a la espera de los resultados
de los análisis. El Comité formuló no sólo la denuncia penal, sino ante el
Ministerio de Justicia para que se delimiten las responsabilidades de los
agentes penitenciarios.
Las denunciantes describen una situación integral de violaciones a sus derechos.
Para no ser trasladadas y así mantener el contacto con sus familiares, se les
exigía "tener sexo con el personal penitenciario o distribuir drogas en toda la
unidad (sic)", porque de lo contrario las trasladarían a otros penales.
Denuncian que otras travestis alojadas en la Unidad N º 32 de Florencia Varela
sufrieron "tortura psicológica y física por parte del señor Rojas, manoseos y
cambio de sexo por conducta, por trabajo y por miedo, cuando no quiso seguir
canjeando con este señor la trasladó a Sierra Chica" ; y que "sufren
aberraciones, manoseos y prácticas sexuales de parte del servicio".
Señalan que en la Unidad N º 2 de Sierra Chica conviven en el Pabellón Nº 10 con
hombres allí alojados, encontrándose custodiadas por el personal masculino de
seguridad "y que están recibiendo torturas físicas y psicológicas de parte del
servicio penitenciario (.)", y solicitan: " por favor, hagan algo".
Indican, también, la falta de atención médica y adecuada dieta para los enfermos
de VIH-SIDA. Dice textualmente una de las firmantes de la carta: "La comida que
provee el penal es la comida para un animal. Soy una persona portadora de VIH y
no recibo atención médica, este penal no cuenta con un infectólogo, no recibo la
medicación que tengo que tomar por mi problema de salud no recibo la dieta que
tendría que tener y como estoy tan lejos de mi familia no pueden venir a verme.
Son lo único que tengo y ellos me ayudaban para tener una mejor alimentación.
Estoy cayendo en un pozo depresivo y tengo miedo por mi enfermedad, necesito la
contención de mi familia y amigos".
Dos de las denunciantes, se encuentran aisladas, en huelga de hambre y a la
espera del traslado al Pabellón trans de la Unidad N º 1 de Ezeiza para superar
el oprobio y vejamen.
Católicas por el Derecho a Decidir critican a obispos de Brasil
La entidad feminista de carácter interreligioso Católicas por el Derecho de Decidir (CDD) divulgó nota en su sitio en la internet criticando el documento “Llamado a todos los brasileños y brasileñas”, publicado por la presidencia y Comisión Representativa de los Obispos de la Regional Sur 1 de la Conferencia Nacional de los Obispos del Brasil (CNBB).
La CDD manifiesta su “extrañamiento y repudio a las afirmaciones maliciosas” presentes en el texto, que de forma alguna condicen “con lo que esperamos de líderes religiosos que deberían ser ejemplo de ética y corrección, especialmente al asumir tarea que no es propia del ámbito religioso, o sea, interferir en las elecciones, dirigiéndose inclusive a no-católicos/as”.
La entidad lamentó que la iglesia, que orientó a cristianos a participar de la política sin asumir posiciones partidarias, se disponga a hacer una campaña “tan declaradamente contraria a la candidata del actual gobierno, distorsionando informaciones y faltando con la verdad”.
La nota de CDD señala que “no es verdad que el plan del gobierno del segundo y actual mandato del Presidente de la República, de setiembre de 2006, reafirme el compromiso de legalizar el aborto”. El presidente Lula ha afirmado que el aborto es cuestión de salud pública y debe ser debatido en el Congreso Nacional, apunta.
El texto de los obispos, afirma la entidad, usa argumento antiguo, falso e inconsistente de que haya una estrategia de control poblacional, levanta falsa sospecha sobre el lucro que el capitalismo tendría con menos consumidores o, peor, alude a una teoría de la conspiración, llamada “absolutamente fantasiosa”.
La entidad de obispos es acusada de callarse “vergonzosamente frente a los problemas más graves del país, insistiendo apenas en la condena de los derechos humanos de las mujeres y de personas homosexuales, bisexuales, de travestis y transexuales”.
CDD denuncia que “parte significativa de padres, frailes y laicos/as no expresa su discordancia de la oficialidad católica porque teme ser punida con expulsión de las pastorales y de las diócesis, imposición del silencio y hasta mismo expulsión del servicio sacerdotal”, recordando que “son esas las personas que mantienen vivo el espíritu del evangelio!”
jueves, 30 de septiembre de 2010
Escalofriantes detalles de casos de pedofilia en la Iglesia belga
Un informe revela que 13 de los abusados se suicidaron. Se realizó en base a 475 denuncias de violaciones a menores cometidas por religiosos belgas desde 1960 hasta mediados de de 1980.
Al menos 13 personas se suicidaron tras haber sido víctimas durante su infancia de abusos sexuales por parte de religiosos en Bélgica, según reveló hoy el informe de la comisión encargada de investigar casos de pedofilia en el seno de la Iglesia católica de Bélgica.
El documento, presentado por el psiquiatra infantil Peter Adriaenssens, afirma también que la comisión, que ha investigado los abusos cometidos en Bélgica desde la década de 1960 hasta mediados de los años ochenta, recibió al menos 475 denuncias por casos de pederastia. Y subraya los "efectos negativos" de esos abusos "en la salud física y mental y sobre la vida relacional" de las víctimas.
A lo largo de 200 páginas se recogen los testimonios de varios centenares de antiguos alumnos de instituciones educativas de la Iglesia que en los años 60 y 70, principalmente, sufrieron abusos de religiosos. Los escalofriantes testimonios hablan de violaciones por vía anal y oral, así como de masturbaciones. Las edades de los niños abusados iban en la mayoría de casos entre los 12 y los 15 años.
Adriaenssens señaló que la mayoría de esos niños, hoy adultos que rondan los
40 años, quedaron totalmente traumatizados por los episodios.
El informe publicado en la web contiene el testimonio de 124 víctimas, que aceptaron que se lo divulgara a condición de mantener el anonimato. En total, la comisión recibió 327 denuncias de hombres y 161 de mujeres, mientras que 19 no fueron tomadas en cuenta porque contenían datos considerados insuficientes.
martes, 28 de septiembre de 2010
DÍA POR EL DERECHO AL ABORTO

Comunicado de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.
Hace 20 años el Vº Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe declaró el 28 de septiembre Día por el Derecho al Aborto, recordando la fecha en que Brasil promulgaba la abolición del la esclavitud (1888). A más de dos siglos de aquel 28 de septiembre, y a 20 años del Vº Encuentro, continúa en la maternidad obligatoria otra forma de esclavitud.
ACTIVIDADES EN LA CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES
28 DE SEPTIEMBRE
18 hs. en FLORIDA Y DIAGONAL ROQUE SAENZ PEÑA
Por:
Ø La sanción inmediata de una ley que despenalice y legalice el aborto en Argentina.
Ø La aplicación efectiva, no judicializada, del Artículo 86, del Código Penal.
Ø La efectivización de una Resolución Ministerial que garantice la realización de abortos acorde a la Guía de Atención de Abortos No Punibles en los servicios de salud.
Ø La plena vigencia y aplicación de la Ley Nacional de Educación Sexual Integral (Ley 26.150) y de los programas de salud sexual y reproductiva con presupuestos adecuados.
Ø Implementación de consejerías pre y post aborto en todos los hospitales públicos, respetando los derecho universales a la información y a la salud integral en el mejor nivel de atención.
domingo, 12 de septiembre de 2010
El derecho al aborto, una deuda de la democracia
Seminario Internacional en Salón Manuel Belgrano del Honorable Senado de la Nación Argentina. 30 de septiembre de 2010 de 9 a 19 horas.
Participarán en este evento figuras nacionales e internacionales destacadas en la defensa y promoción de los derechos humanos y el movimiento de mujeres. Entre ellas tendremos el honor de contar con la presencia de la Senadora Piedad Córdoba de Colombia, Rita Laura Segato, antropóloga de la Universidad de Brasilia, Elvira Cortajarena representante del país Vasco, Víctor Abramovich miembro de la comisión interamericana de DDHH de la OEA, Álvaro Herrero director de la ADC, la Dra. Nelly Minyersky Coordinadora Académica de la carrera de posgrado de especialización en derecho de familia y otras personalidades nacionales e internacionales que estarán confirmando en los próximos días.
Este seminario es organizado por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto legal, seguro y gratuito en conmemoración del 28 de septiembre Jornada por la despenalización y legalización del aborto en América Latina y El Caribe, con el objetivo de seguir profundizando el debate para lograr que el proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo presentado por la Campaña, que cuenta con la firma de 47 diputados/as comience a tratarse en el Congreso Nacional.
La sociedad lo está debatiendo, ahora es el turno de nuestros legisladores y legisladoras.
Educación Sexual para decidir
Anticonceptivos para no abortar
Aborto Legal para no morir
http://www.abortolegal.com.ar
http://abortolegalseguroygratuito.blogspot.com
Ella como pecado
“De los innumerables pecados cometidos a lo largo de su historia, de ningún otro deberían de arrepentirse tanto las Iglesias como del pecado cometido contra la mujer”. Es la opinión de la teóloga Uta Ranke-Heinemann, compañera de estudios del actual papa, Joseph Ratzinger, en la Universidad de Múnich, entre 1953 y 1954.
La pensadora católica habla de machismo, pero sobre todo de las políticas de exclusión impuestas por la jerarquía. La Iglesia romana no parece dispuesta a rectificar. El pasado 15 de julio reformó su código para endurecer las penas de los delitos más graves que pueden cometerse en su seno. Junto a la pederastia figura la ordenación sacerdotal de mujeres. La decisión ha causado estupor.
Entre las protestas en marcha, destaca la exhibición en autobuses que circulan por el centro de Londres de carteles con la leyenda Pope Benedict. Ordain Women Now! (”Papa Benedicto: ¡ordene mujeres ya!”). Benedicto XVI viaja este mes a Reino Unido, en la primera visita de un pontífice romano a ese país desde que el rey Enrique VIII rompió con el Vaticano en 1534.
Margarita Pintos, miembro de la Asociación de Teólogos Juan XXIII, leyó “con estupor” la carta apostólica que, con el título de Normae de gravioribus delictis (Normas sobre los delitos más graves), agrava las penas contra el sacerdocio femenino. “La institución que pretende ser referente moral para la humanidad acentúa una antropología dualista, en la que el hecho de ser mujer es un impedimento para acceder al ámbito de lo sagrado”, afirma.
Como principio general, no hay derecho a entrometerse en las obligaciones que una religión impone a sus fieles. Quien no esté de acuerdo, tiene la libertad de marcharse, y, antes, la de no entrar. Los laicos no deben escandalizarse porque los obispos execren del divorcio, de la despenalización del aborto o de los curas que quieren casarse. Si quieres ser católico, no te divorcies; si quieres divorciarte, hazte protestante. Solo se puede protestar cuando la Iglesia católica pretenda impedir que se divorcie alguien que no es católico, o predica la insumisión ante una ley que protege derechos, no los impone.
Pero, muchas veces, la “ideología del apartheid”, como la llama Margarita Pintos, “no solo toca a la institución vaticana, sino que refuerza imágenes de lo masculino y de lo femenino que el patriarcado social ha impuesto con la ayuda del cristianismo”. Pintos concluye que es ese “apartheid antropológico” quien contribuye a mantener y a reforzar la marginación, el desprecio e, incluso, la violencia contra las mujeres.
¿En qué doctrinas apoya la Iglesia de Roma su decisión de que las mujeres deben ser excluidas del sacerdocio? Hay respuestas para todos los gustos, con citas de los hombres más doctos de esa confesión.
Si no fuese porque lo que Ranke-Heinemann califica de “denigración de la mujer” ha causado dolor y violencias, la sola enumeración selectiva de esa doctrina convertiría estas páginas en una regocijada lectura de verano. Lo malo son las consecuencias. Si la religión más influyente del mundo denigra con saña a las mujeres por boca de sus mejores pensadores, ¿qué esperar de muchos de sus fieles?
Santo Tomás de Aquino, al que los religiosos acuden cuando se sienten perdidos en cuestiones de doctrina, apeló incluso al argumento libidinoso, para aborrecer el sacerdocio de la mujer. “Si el sacerdote fuera mujer, los fieles se excitarían al verla”. Es la parte simpática de su teoría.
Umberto Eco, en sus debates con el cardenal emérito de Milán, Carlo Maria Martini, se mofa de esa idea recordando páginas de Stendhal en La Cartuja de Parma a propósito de los sermones del bello Fabrizio. “Dado que los fieles son también mujeres, ¿qué ocurre con las muchachitas que podrían excitarse ante un cura guapo?”. La simpática disputa entre el autor de El nombre de la rosa y el príncipe de la Iglesia más intelectual del momento se recoge en el libro En qué creen los que no creen.
En los textos sagrados de las religiones abrahámicas abundan mujeres importantes. Imposible imaginar a Abraham sin la simpática Sara; a Jesús sin la generosa María la de Magdala; a Mahoma sin la madura Jadiya. La literatura antigua no es injusta con la mujer. Entre los privilegios que confirió el fundador cristiano a la mujer no es menor el haberse aparecido a ellas resucitado, antes que a ninguno de sus posteriormente empavonados apóstoles, que habían huido muertos de miedo cuando vieron detenido y condenado a su maestro. Pedro, el primer papa, iba a negarlo hasta tres veces.
¿Cuándo se torció todo para la mujer? Cuando los religiosos pusieron en el portal de su actividad el sexto pecado cristiano: el sexo, el hombre como un “ser empecatado” en palabras de san Agustín. Hay antes la increíble historia del Paraíso y la anécdota de la manzana, donde Eva simboliza la tentación y la caída por deseo de inmortalidad (y por curiosidad, gran virtud).
Aunque parezca raro, la Iglesia católica concibió hasta finales del siglo XIX este relato del Génesis como un documental que debía ser tomado al pie de la letra. ¿Por qué el diablo no se dirigió a Adán, sino a Eva?, se pregunta incluso san Agustín. El demonio interpeló primero a “la parte inferior de la primera pareja humana” porque creyó que “el varón no sería tan crédulo”. Así lo escribe en La ciudad de Dios.
La inferioridad de la mujer (femina, en latín) se pone de manifiesto ya en ese término latino. El nombre femina proviene defides (fe) y minus (menos), luego fémina significa: la que tiene menos fe. Todo empezó cuando los primeros sabios cristianos tomaron a Aristóteles como pensador de cabecera. El griego fue quien primero enumeró los motivos más profundos de la inferioridad de la mujer. Ésta debe su existencia a un descarrilamiento en su proceso de formación; es “un varón fallido”. San Agustín solo reforzó ese desprecio, y santo Tomás lo hizo teología de la grande.
Según el axioma de que “todo principio activo produce algo semejante a él”, en realidad siempre deberían nacer varones. A veces nacen mujeres, que son varones fallidos. Aristóteles llama a la mujer arren peperomenon (”varón mutilado”). El de Aquino traduce al latín esa expresión griega como mas occasionatus (varón fallido). Así que toda mujer lleva a cuestas, desde su nacimiento, un fracaso. La mujer es un producto secundario, que se da cuando fracasa la primera intención de la naturaleza, que apunta a los varones. El sabio de Aquino también sostiene que la mujer “está sometida al marido como su amo y señor” (gubernator), que tiene “inteligencia más perfecta” y “virtud más robusta”.
La subordinación a los varones es el motivo de que se niegue el sacerdocio a la mujer. “Porque las mujeres están en estado de subordinación, tampoco pueden recibir el sacramento del orden”, sentencia santo Tomás. Se contradice a sí mismo cuando habla también de mujeres en estado de no subordinación a los varones: “Al hacer el voto de castidad o el de viudedad y desposar así a Cristo, son elevadas a la dignidad del varón, con lo que quedan libres de la subordinación al varón y están unidas de forma inmediata a Cristo”. El famoso teólogo, admirado en Roma como un doctor angelicus (maestro angelical), no llega a responder por qué tampoco esas mujeres perfectas tienen derecho a ser sacerdotes.
¿Qué habría dicho Jesús ante tanta marginación? El teólogo Hans Küng, que participó como perito en el Vaticano II, responde con una frase de Karl Rahner, el gran pensador de ese concilio: “Jesús no habría entendido ni una palabra”. Es que a veces, como escribió Bertrand Russell, “el mundo que conocemos fue hecho por el demonio en un momento en que Dios no estaba mirando”.
Mientras las demás religiones cristianas (sobre todo anglicanos y protestantes) siguen ordenando mujeres -algunas ya con la dignidad episcopal-, la Iglesia romana endurece las penas a quienes osen soñar con sacerdotes femeninos. Pero el padre Ángel García, fundador de Mensajeros de la Paz y uno de los grandes eclesiásticos españoles -fue premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 1994-, tiene una corazonada. “Tengo la firme esperanza de que, si Dios quiere, este Papa pondrá en funcionamiento el sacerdocio femenino. El día que se levante con buen pie, dirá: ‘Hasta aquí hemos llegado’. Antes de cinco años lo hace. No hay una sola razón para que no pueda haber sacerdotes femeninos. Además, hay mucha presión”, dice el padre Ángel. Se refiere a la falta de sacerdotes, con decenas de miles de parroquias sin pastor. En cambio, son mujeres quienes realmente llenan las iglesias e, incluso, las gestionan.
No hay indicios de que Benedicto XVI vaya por el camino que sueña el fundador de Mensajeros de la Paz. En su famosa biografía de Jesús, el Papa apenas dedica unas páginas a la mujer, para decir, citando al evangelista Lucas, que el fundador cristiano, “que caminaba con los Doce predicando, también iba acompañado de algunas mujeres”. Lucas menciona tres nombres, Benedicto XVI ninguno. Solo que iban “tres mujeres con Jesús”, sin nombrarlas, “y muchas otras que le ayudaban con sus bienes”.
No puede ser un olvido casual. Antonio Piñero, catedrático de Filología Griega en la Universidad Complutense de Madrid, subraya las veces que María Magdalena, por ejemplo, aparece en los textos primitivos: 17 veces en los Evangelios, ninguna vez en Hechos de los Apóstoles. Esta mujer, la más citada, por encima de la madre de Jesús, María, ayudaba a Jesús “con sus bienes”, según el evangelista Lucas, pero ha sido presentada por muchos predicadores como “poseída por demonios”, e incluso de vida licenciosa. Piñero ha dedicado un libro a los “cristianismos derrotados”, con este mismo título. Las mujeres son un rostro perdurable de esa derrota.
Pese a su indiferencia hacia el protagonismo de la mujer junto al fundador cristiano, Ratzinger no desaprovecha la ocasión para subrayar “la diferencia entre el discipulado de los Doce y el de las mujeres”. “El cometido de ambos es completamente diferente”, concluye. Suyas son ahora las decisiones de endurecer las penas contra el sacerdocio femenino.
Ramón Teja, catedrático de Historia Antigua en la Universidad de Cantabria, documenta los tiempos en que el cristianismo estuvo dominado por las mujeres, con esta cita a san Jerónimo: “Vigilemos a fin de que las matronas no dominen en las iglesias; estemos atentos a fin de que no sea el favor de las mujeres el que decida sobre los rangos sacerdotales”. Teja cree que la participación o no de mujeres en el ministerio sacerdotal fue un principio práctico para distinguir la herejía de la ortodoxia, de acuerdo con una norma establecida por Tertuliano: “No está permitido que una mujer hable en la Iglesia, ni le está permitido enseñar, ni bautizar, ni ofrecer [la eucaristía], ni reclamar para sí una participación en las funciones masculinas, y mucho menos en las sacerdotales”.
Una atracción fatal
Hay una simpática anécdota del papa Juan XXIII ante la exuberante Sofía Loren. Cuando era nuncio en París, el papa del Concilio Vaticano II se encontró en un acto oficial con la actriz italiana, que lucía rumboso escote y una cadena con una cruz de esmeralda adentrándose con coquetería entre sus senos. “¡Benedetto, quel Calvario!” (¡Bendito, ese Calvario!), suspiró con sonrisa desarmante el futuro pontífice. Fue beatificado por Juan Pablo II en el año 2000.
No todos los eclesiásticos reaccionan con humor. La visión de la mujer como objeto de pecado es cosa de hombres obsesos, y sus reacciones suelen ser maleducadas, por ejemplo esta de san Juan Damasceno: “La mujer es una burra tozuda, un gusano terrible en el corazón del hombre, hija de la mentira, centinela del infierno”. O esta de san Alberto Magno: “La mujer tiene la naturaleza incorrecta y defectuosa”.
No todos los grandes eclesiásticos son así, ni mucho menos. El teólogo Marciano Vidal lo analiza en su libro Moral de amor y de la sexualidad, con el relato con que el buen san Alfonso María de Ligorio contemplaba un escote (ubera) de mujer. “Pectus non est pars vehementer provocans ad lasciviam” (”El pecho no es parte que provoque vehementemente la lascivia”), escribió el fundador de los redentoristas.
En cambio, el gran san Agustín escribió que “el marido ama a la mujer porque es su esposa, pero la odia porque es mujer”, y que “nada hay tan poderoso para envilecer el espíritu de un hombre como las caricias de una mujer”. ¿Hablaba por experiencia? Padre de un chico al que llamó Deodato (Dado por Dios), repudió a la madre sin contemplaciones, aunque “con la promesa de no entregarse a ningún otro hombre”.
Antes de convertirse, san Agustín fue un obseso sexual, además de un presumido. Escribe en Confesiones, por lo demás un libro maravilloso: “Fui a Cartago, donde terminé en un bullente caldero de lascivia. En un frenesí de lujuria hice cosas abominables; me sumergí en fétida depravación hasta hartarme de placeres infernales. Los apetitos carnales, como un pantano burbujeante, y el sexo viril manando dentro de mí rezumaban vapores”. Agustín tenía un problema con el sexo. Lo malo es que hizo escuela. Haría bien Roma en desmitificar a sus clásicos.
Otro que temblaba en presencia de las mujeres fue santo Tomás de Aquino, el mayor de los teólogos cristianos. Encarcelado por sus parientes a causa de su ingreso en la orden de los dominicos, fue tentado carnalmente, instigado por una prostituta vestida con suma elegancia. Se la habían enviado sus propios parientes. Dicen sus biógrafos que en cuanto la vio, el llamado Doctor Angélico corrió a un fuego de verdad, cogió un leño en llamas y echó fuera de la cárcel “a la que quería despertar en él el fuego del placer”.
Inmediatamente después, santo Tomás cayó de rodillas para pedir el don de la castidad y se quedó dormido. Entonces se le aparecieron dos ángeles que le dijeron: “Por voluntad de Dios te ceñiremos con el cinturón de la castidad, que no podrá ser desatado por ninguna tentación posterior; y lo que no ha sido conseguido por mérito, es dado por Dios como don”.
Se dice que Tomás sintió el cinturón y despertó dando un grito. Entonces se sintió dotado con el don de tal castidad que, a partir de ese instante, iba a retroceder espantado ante toda lozanía, hasta el punto de que ni una sola vez pudo hablar con las mujeres sin tener que hacerse violencia. ¿Castidad perfecta? Castidad quiere decir castigo