domingo, 15 de enero de 2012

Otro escándalo de prostitución, plata y política gira alrededor del juez Noberto Oyarbide y el ex agente de la SIDE, Raúl Martins.

Clarín


La denuncia por proxenetismo contra el ex agente de la SIDE Raúl Martins que le hizo su hija Lorena recayó por sorteo en el juez federal Norberto Oyarbide y volvió a poner en la superficie un submundo de prostitución, extorsiones, coimas y política.

Lorena pidió ayer que Oyarbide se excuse de actuar porque tiene “una relación de amistad”con su padre. Oyarbide deberá resolver, cuando vuelva de sus vacaciones en Punta Cana a fin de mes, si se aparta de esta causa.
La joven explicó que hizo la denuncia paradefender el patrimonio de su madre, Susana Cancela. Sucede que Martins vive actualmente con otra mujer y pasó parte de su enorme fortuna a testaferros y cuentas bancarias en el exterior, justo cuando se debate la división de bienes.
Martins, junto a Carlos Perciavalle (nada que ver con el actor), están acusados de manejar las dos redes más grandes de prostitución en la Capital. Su hija afirmó que regentea “siete locales nocturnos”, entre ellos The One y Oba y Oba ,y otro en Cancún, México. Desde fines de los ochenta, conoce a Oyarbide cuando se desempeñaba como secretario del entonces juez correccional Roberto Calandra.
Según el ex socio de Martins, Sandro Ossipoff, en esa época éste le daba, por ejemplo, 500 dólares a Oyarbide a cambió de “una alfombra o un cuadro sin valor”.
La relación se hizo más personal, a tal punto que en 1996 y 1997, Oyarbide fue a la fiesta de casamiento de Lorena y luego a la de su hermano (ver foto). En esos años de secretario letrado, Oyarbide también fue padrino de fe católica del hijo de Perciavalle.
Paralelamente, el entonces jefe de fiscales Norberto Quantín y el fiscal José María Castagnoli allanaron varios de los prostíbulos relacionados con Martins y Perciavalle. En uno de esos procedimientos, se sorprendieron cuando apareció Calandra -retirado de la Justicia- como abogado de Martins . Hasta ahora la mayoría de las denuncias por proxenetismo contra esos “zares” de la noche porteña prescribieron por el paso del tiempo o fueron declaradas nulas por “errores procesales”.
Lorena denunció cómo es el sistema de pago de sobornos a policías federales para que avisen de los procedimientos judiciales en los locales de su padre. También un supuesto pago al ex presidente de la Agencia Gubernamental de Control, Raúl Oscar Ríos, para la campaña electoral del macrismo, a cambio de no controlar los burdeles. Macri hizo informar que no conoce a Martins.
Uno de los abogados que asesora a Lorena es Claudio Lifschitz, el ex secretario letrado del ex juez federal Juan José Galeano en la causa de la AMIA. Lifschitz, un ex agente de inteligencia de la Federal, está siendo investigado por el robo del video en el que se habla de un pago al vendedor del coche-bomba Carlos Telleldín y que llevó a la destitución de Galeano.
Lifschitz luego fue asesor de la entonces senadora Cristina Kirchner y después abogado de Martins durante 7 años en Cancún, pero se peleó con él por dinero. En marzo del 2009, Lifschitz denunció que fue atacado por un ex agente de la SIDE que usa el seudónimo de “Lauchón”, quien es parte de la seguridad de Martins .
Entre las pruebas de Lorena, hay un video de un homenaje a Martins, quien propuso crear un “museo de la prostitución”. Luego, agradeció a su abogado por conseguir la prescripción de otra causa que “ me hizo mi amigo -agregó con ironía e impunidad-, el fiscal Campagnoli”.

El diputado y activista gay brasileño Jean Wyllys le responde al papa Benedicto XVI.

Por Bruno Bimbi para Tod@s

Desde que el papa Benedicto XVI lanzó, hace unos días, su último insulto público contra los gays y las lesbianas de todo el mundo —algo que, al parecer, es una de sus prioridades en la vida— vengo pensando si debería dedicarle, otra vez, un post a ese malvado señor. Pero mi amigo Jean Wyllys, periodista, escritor, primer diputado gay fuera del armario de la historia de Brasil e impulsor de un proyecto que busca aprobar el matrimonio igualitario en ese país —actualmente colaboro con él en la coordinación de la campaña de apoyo a ese proyecto— solucionó mi dilema.Lo que sigue es mi traducción al español de la columna que Jean publicó en la revista brasileña Carta CapitalBenedicto XVI y las amenazas contra la humanidad, y al final, de postre, una canción del gran Renato Russo, que reúne una hermosa poesía de Camões con palabras atribuidas a San Pablo:



El papa Benedicto XVI dijo que el matrimonio homosexual “amenaza el futuro de la humanidad”.
Yo pensaba que lo que lo amenazaba eran las guerras (muchas de ellas, étnicas o religiosas), el hambre, la miseria económica, la desigualdad y las injusticias sociales, la violencia, el tráfico de drogas y de armas, la corrupción, el crimen organizado, las dictaduras de todo tipo, la supresión de las libertades en diferentes países, los genocidios, la polución ambiental, la destrucción de las florestas, las epidemias… Pero el papa, aun siendo consciente de todos esos males y de que su institución —la Iglesia católica apostólica romana— contribuyó con muchos de ellos a lo largo de la historia occidental, dijo que la humanidad está amenazada por el hecho de que dos hombres o dos mujeres se amen y, por eso, decidan construir un proyecto de vida en común y obtener el reconocimiento legal de esa unión para gozar de derechos ya garantizados a los heterosexuales.
El amor y la felicidad como amenazas contra la humanidad: fue lo que dijo Benedicto XVI.
¡¿El amor, una amenaza?!
De todos los desatinos del papa, este fue el que más me chocó. Tal vez porque su afirmación extravagante y anacrónica viola directamente mi dignidad humana como homosexual visible y orgulloso de mi orientación sexual y de mi formación científica (sí, porque la afirmación de Benedicto XVI parte de la creencia absurda de que el matrimonio civil igualitario va a transformar a todos los hombres y mujeres en homosexuales y va a impedir que todas las mujeres de la tierra recurran a las técnicas de reproducción artificial).
El amor, como la fe, es inexplicable: se siente o no. No hay diccionario que pueda definirlo; sólo el poeta puede decir algo —”fuego que arde sin verse, herida que duele y no se siente”—, pero para entenderlo, es preciso sentir todo lo que el papa, los cardenales, los obispos, los curas, por las reglas del trabajo que eligieron desde jóvenes, tienen prohibido sentir, ya sea por otro hombre o por una mujer.
Tal vez por eso no entienden.
Pero el amor nunca puede ser una amenaza para la humanidad; antes, sí, una salvación para sus peores males, un antídoto contra los venenos que la intoxican, una vacuna contra las enfermedades que la afligen. El papa está equivocado de cabo a rabo. No entendió nada de nada.
Sin embargo, aunque no haya entendido, debería tener un poco de responsabilidad. Sus palabras tienen poder, influencia, entran en la cabeza y en el corazón de millones de personas en el mundo entero. Podría usarlas para hacer el bien. En vez de dedicar tanto tiempo y esfuerzo en injuriarnos a los homosexuales —confieso que no consigo entender el porqué de esa obsesión que tiene con nosotros—, el papa podría colocarse en la lucha contra los verdaderos males que amenazan, sí, a la humanidad. Esos que matan millones, que arruinan vidas, que condenan a pueblos enteros.
Benedicto XVI no puede continuar difundiendo el odio y el prejuicio contra los gays. No puede decir que nosotros, sólo por amar, sólo por reclamar que nuestro amor sea respetado y reconocido, somos “una amenaza”. Por otra parte, porque ese tipo de frases tiene una historia. “¡Los judíos son nuestra desgracia!” (“Die Juden sind unser Unglück!”), dijo el historiador Heinrich von Treitschke, y esa desgraciada expresión, publicada en la revista alemana Der Sturmer y luego usada como lema por los nazis, terminó en lo que terminó. Los homosexuales también lo sabemos: nuestro destino en la Alemania nazi, donde Benedicto XVI pasó su juventud, era el mismo de los judíos, sólo que en vez de la estrella de David, lo que nos identificaba en los campos de concentración era el triángulo rosa. La tragedia del nazismo debería haber servido para aprender que el otro, el diferente, no es una amenaza, ni una desgracia, ni el enemigo. Y nosotros, los homosexuales, no amenazamos a nadie. Nuestro amor es tan bello y saludable como el de cualquiera. Y merecemos el mismo respeto y los mismos derechos que cualquiera.
De la misma manera que sucede ahora con el “matrimonio gay”, el matrimonio entre blancos y negros —llamado, en la época, “matrimonio interracial”— ya fue considerado “antinatural y contrario a la ley de Dios” y una amenaza contra la civilización. En una sentencia de 1966, un tribunal de Virginia que convalidó su prohibición usó estas palabras: “Dios Todopoderoso creó a la razas blanca, negra, amarilla, malaya y roja y las colocó en continentes separados. El hecho de que Él las haya separado demuestra que Él no tenía la intención de que las razas se mezclaran”. El matrimonio entre alemanes “de raza aria” y judíos también fue prohibido por Hitler. Hasta los evangélicos tuvieron el derecho al matrimonio negado en muchos países durante mucho tiempo, porque eran, también, una amenaza —para la Iglesia católica. Parece que algunos pastores no se acuerdan, pero fue así.
En Argentina, que en 2010 aprobó el matrimonio igualitario, la primera gran reforma al Código Civil, en el siglo XIX, fue impulsada por la demanda de los protestantes, que reclamaban por el derecho a casarse. Varias parejas de no católicos se presentaron en la justicia, como ahora hacen los homosexuales. Cuando el país aprobó la ley de creación del Registro Civil, y después el matrimonio civil, en 1888, hubo graves enfrentamientos entre el gobierno argentino y la Iglesia católica, que incluyeron la ruptura de las relaciones diplomáticas con el Vaticano. En el Senado, uno de los opositores al matrimonio civil dijo que, a partir de su aprobación, perdida la “santidad” del matrimonio, la familia dejaría de existir. La ley fue llamada “obra maestra de la sabiduría satánica” por monseñor Mamerto Esquiú, quien dijo sobre los gobernantes argentinos de la época que “se amamantan de los pechos de la gran prostituta, la Revolución Francesa”. Todas las predicciones apocalípticas que fueron hechas contra la ley de matrimonio civil, sin embargo, no se cumplieron. “Anunciaron, garantizaron que el mundo se iba a acabar… pero el mundo no se acabó”.
Pasó más de un siglo, pero las discusiones son las mismas. Los argumentos son los mismos. El papa Benedicto XVI continúa sin entender. No entiende, tampoco, que el matrimonio civil y el matrimonio religioso son dos instituciones diferentes. El matrimonio civil está reglamentado por el Código Civil, que puede ser modificado por el Congreso, mientras que el matrimonio religioso depende de las leyes de cada iglesia: por ejemplo, el matrimonio católico es diferente del judío.
El matrimonio religioso se hace en la iglesia, templo, mezquita o terreiro; el civil, en el Registro Civil. Para celebrar el matrimonio religioso en la Iglesia católica, los novios deben ser bautizados o hacer un juramento que substituye el bautismo, y deben realizar un curso previo en la iglesia, lo cual no es necesario para el matrimonio civil, que puede ser celebrado por personas de cualquier religión o por ateos. El matrimonio religioso, en la mayoría de las iglesias cristianas, es indisoluble; mientras que el civil admite el divorcio.
En consecuencia, una persona se puede casar en la iglesia apenas una vez en la vida, pero puede casarse cuantas veces quiera en el Registro Civil, siempre que esté divorciada. El matrimonio religioso, para que produzca efectos jurídicos [N. del T.: en Brasil, pero no en Argentina, donde la ley sólo reconoce el civil], debe ser registrado en el Registro Civil, mientras que los efectos jurídicos del matrimonio civil son inmediatos.
Lo que los homosexuales reclamamos es el derecho al matrimonio civil. El proyecto de enmienda constitucional que estoy impulsando en el Congreso no se mete con el matrimonio religioso, cuyos efectos jurídicos son reconocidos por el artículo 226 § 2 de la Constitución brasileña, que será mantenido tal como está. Mi proyecto legaliza el matrimonio civil entre personas del mismo sexo, pero no dice nada sobre el matrimonio religioso. De la misma manera que el Estado no debe interferir en la libertad religiosa, las religiones no deben interferir en el derecho civil. Este último es una institución laica, que debe atender por igual las necesidades de aquellos y aquellas que creen en Dios —en cualquier dios o en varios dioses— y también de aquellos y aquellas que no creen.
Llegará el día en que un niño irá a la biblioteca de la escuela para buscar, en los libros de historia, alguna explicación sobre un hecho sorprendente que el profesor comentó en clase: “Hasta principios del siglo XXI, el matrimonio entre dos hombres o dos mujeres no estaba permitido”. Para nuestro pequeño ciudadano, esa antigua prohibición resultará tan absurda como hoy nos resulta la prohibición del matrimonio entre negros y blancos, o del voto femenino. Y si descubre, en la biblioteca, que hubo un día en que un papa dijo que el matrimonio gay amenazaba a la humanidad, probablemente sentirá la misma repulsión que nosotros sentimos al leer la desgraciada frase de von Treitschke.
Benedicto XVI debería pensar si quiere pasar a la historia de esa manera. Aún está a tiempo.
Ojalá que algún día sea capaz de entender y aceptar el amor —cualquier manera de amor y de amar— y hacer aquello que Jesucristo predicaba: “Amarás al prójimo como a ti mismo”.

Lo sorprenden con un niño en un motel.

Por Francisco Guillermo Panero para La Voz

El hombre escapó y habría dejado al chico en una estación de servicio.

Un hombre de 43 años fue detenido en la madrugada del lunes pasado luego de huir de un hotel alojamiento donde habría estado en compañía de un niño. 
Si bien la imputación que recibió fue “resistencia a la autoridad”, mientras está detenido en la Unidad de Contención del Aprehendido (UCA), de barrio Güemes, es investigado por un probable abuso sexual o por 
corrupción de menores.
El vecino de barrio Villa Warcalde –“GOS”, según sus iniciales– ingresó a un hotel alojamiento de barrio Los Boulevares en la madrugada del lunes, cerca de la 1.30, y uno de los encargados denunció que con él habría estado un niño, de entre 8 y 11 años, de acuerdo con precisiones brindadas por fuentes judiciales.
A raíz de esto, el trabajador del motel llamó a la Policía, que no demoró en presentarse con una patrulla. Pero “GOS” escapó en su Toyota Hi Lux, presumiblemente con el chico en su interior. Metros más adelante, habría abandonado al menor en una estación de servicio. Finalmente, la Policía alcanzó a la 4x4 y, no sin resistencia, consiguió detener a “GOS”.
En el forcejeo, el hombre recibió un balazo de un arma de los uniformados. Ayer consideraban en la Justicia que el disparo fue accidental.
Del niño, quien fue visto 
en el hotel alojamiento, se 
perdió todo rastro. Aparentemente, una vez que bajó de 
la Hi Lux habría tomado un taxi en la misma estación de servicio.

Buscado. La causa, que inicialmente 
recayó en la Unidad Judicial 18 de barrio Alto Verde, ahora es 
seguida por la fiscal de Distrito IV, Turno 6, Jorgelina Gutiez, quien realiza numerosos procedimientos para recabar pruebas que confirmen lo denunciado por el conserje del hotel alojamiento y otros testigos.
Con la colaboración de la Unidad Judicial de la Mujer y 
el Niño y de efectivos de Protección de las Personas, se señala como clave en la investigación ubicar al niño, presunta víctima.
Ayer, desde la Fiscalía de Gutiez, aseguraron que se iba a librar un oficio a los medios de comunicación para que se presente en esa sede el taxista que habría transportado al niño desde una estación de servicio YPF de Los Boulevares.
Siempre con la advertencia de que lo hará en carácter de testigo y para colaborar con la investigación, el trabajador 
del volante debe asistir a la sede de Tribunales II, nivel 2, Fiscalía de Distrito IV, Turno 6.

En detalle. Para la investigación es clave la aparición del niño. Para eso, están buscando al taxista que supuestamente transportó al chico desde una estación de servicio en barrio Los Boulevares.

Raúl Martins. Video del zar de los prostíbulos y sus vínculos políticos.



La Fundación Alameda da a conocer por primera vez un video donde Raúl Martins, el zar del proxenetismo en Argentina y México denunciado por su hija de financiar la campaña de Mauricio Macri, aparece junto a sus abogados y lugartenientes en la fiesta de su cumpleaños. Martins se despacha sin tapujos en detalles sobre su criminal negocio de la explotación sexual y la trata de mujeres. En este video llega a pedir que los funcionarios “amigos” dejen de perseguirlo, lo dice por el fiscal José María Campagnoli quien lo investigó en la década del ’90 que se conoció por el escándalo de Spartacus relacionado al juez federal Norberto Oyarbide, quien aparece en este video en el casamiento de uno de los hijos de Raúl Martins.

Raúl Martins en el video de su cumpleaños llega a pedir por la unión de los proxenetas, que se cree una cámara empresarial, y para que no queden dudas asevera “no estoy arrepentido de nada, estoy muy orgulloso”. Las mujeres y niñas engañadas para la explotación sexual, que terminan en el consumo de drogas, y luego traficadas al exterior como México no pueden reírse. Han sufrido y padecido la trituradora humana de este ilegal negocio. Por todo esto y pese al temor están dispuestas a declarar ante la justicia federal.

La Fundación Alameda acompaña a la denunciante, Lorena Martins hija del mafioso, y a los testigos como víctimas de la mafia prostibularia y tratante que comandan Raúls Martins. 






El mafioso Raúl Martins financió la campaña de Mauricio Macri




INDICADORES DE TRATA DE PERSONAS.

UN.GIFT (Iniciativa global contra la trata de personas) 



No todos los indicadores que figuran más adelante se presentan en todas las situaciones de trata de personas. Si bien la presencia o ausencia de cualquiera de los indicadores no prueba ni deja de probar que se esté frente a un caso de trata de personas, su presencia debería dar lugar a una investigación.
Las víctimas de la trata de personas pueden encontrarse en diversas situaciones.
Usted puede desempeñar un papel en la identificación de esas víctimas.
INDICADORES GENERALES
Las personas que han sido objeto de trata pueden:
• Creer que tienen que trabajar contra su voluntad
• Ser incapaces de abandonar su lugar de trabajo
• Mostrar señales de que se están controlando sus movimientos
• Sentir que no se pueden ir de donde están
• Dar muestras de miedo o ansiedad
• Ser objeto de violencia o amenazas de violencia contra ellas, sus familiares o sus seres queridos
• Sufrir lesiones que parezcan derivadas de un ataque
• Sufrir lesiones o incapacidad típicas de determinados trabajos o medidas de control
• Sufrir lesiones que parezcan derivadas de la aplicación de medidas de control
• Desconfiar de las autoridades
• Recibir amenazas de que serán entregadas a las autoridades
• Sentir temor de revelar su situación de inmigración
• No estar en posesión de sus pasaportes u otros documentos de viaje o de identidad, porque estos documentos están en manos de otra persona
• Tener documentos de identidad o de viaje falsos
• Encontrarse en un tipo de lugar donde es probable que se explote a las personas, o tener vinculaciones con ese lugar
• No estar familiarizadas con el idioma local
• No conocer la dirección de su casa o de su trabajo
• Permitir que otros hablen por ellas cuando se les dirige la palabra directamente
• Actuar como si hubieran recibido instrucciones de otra persona
• Estar obligadas a trabajar en determinadas condiciones
• Ser objeto de castigos para imponerles disciplina
• Ser incapaces de negociar condiciones de trabajo
• Recibir una remuneración escasa o nula
• No tener acceso a sus ingresos
• Trabajar demasiadas horas por día durante períodos prolongados
• No tener días libres
• Vivir en viviendas pobres o que no cumplen con los requisitos mínimos de habitabilidad
• No tener acceso a atención médica
• Tener una interacción limitada o nula con la red social
• Tener un contacto limitado con sus familiares o con personas que no pertenezcan a su entorno inmediato
• Ser incapaces de comunicarse libremente con otros
• Tener la impresión de estar obligadas por deudas
• Hallarse en una situación de dependencia
• Provenir de un lugar que, según consta, es una fuente de trata de personas
• Haber recibido de facilitadores el pago de sus gastos de transporte trabajando o prestando servicios en ese país
• Haber actuado sobre la base de falsas promesas
NIÑOS
Los niños que han sido objeto de trata pueden:
• No tener acceso a sus padres o tutores
• Parecer intimidados y comportarse en una forma que no corresponde al comportamiento típico de los niños de su edad
• No tener amigos de su propia edad fuera del trabajo
• No tener acceso a la educación
• No tener tiempo para jugar
• Vivir separados de otros niños y en viviendas que no cumplen con los requisitos mínimos de habitabilidad
• Comer separados de otros miembros de la “familia”
• Recibir sólo sobras para comer
• Estar haciendo trabajos que no son adecuados para los niños
• Viajar sin estar acompañados por adultos
• Viajar en grupos con personas que no son parientes suyos
Las siguientes situaciones también pueden indicar que los niños han sido objeto de trata:
• La presencia, en tallas para niños, de vestimenta generalmente utilizada para trabajo manual o sexual
• La presencia de juguetes, camas y ropa de niños en lugares inapropiados como burdeles o fábricas
• La afirmación, por parte de un adulto, de que ha “encontrado” a un niño que no estaba acompañado por un adulto
• El hecho de encontrar a niños no acompañados provistos de números de teléfono para llamar taxis
• El descubrimiento de casos de adopción ilegal
EXPLOTACIÓN EN EL SERVICIO DOMÉSTICO
Las personas que han sido objeto de trata con fines de explotación en el servicio doméstico pueden:
• Vivir con una familia
• No comer con el resto de la familia
• No tener espacio privado
• Dormir en un espacio compartido o inadecuado
• Ser dadas por desaparecidas por su empleador aunque todavía estén viviendo en la casa de éste
• No abandonar nunca la casa por motivos sociales, o hacerlo rara vez
• No abandonar nunca la casa sin su empleador
• Recibir sólo sobras para comer
• Estar sujetas a insultos, abusos, amenazas o violencia
Las personas que han sido objeto de trata con fines de explotación sexual pueden:
• Ser de cualquier edad, aunque la edad puede variar según el lugar y el mercado
• Trasladarse de un burdel a otro o trabajar en diversos locales
• Ser escoltadas cuando van y vuelven del trabajo, compras, etc.
• Tener tatuajes u otras marcas que indiquen que son “propiedad” de sus explotadores
• Trabajar muchas horas por día o tener pocos o ningún día libre
• Dormir donde trabajan
• Vivir o viajar en grupo, algunas veces con otras mujeres que no hablan el mismo idioma
• Tener muy pocas prendas de vestir
• Tener prendas de vestir que son en su mayoría del tipo de las que se utilizan para el trabajo sexual
• Saber decir sólo palabras relacionadas con el sexo en el idioma local o en el idioma del grupo de clientes
• No tener dinero en efectivo propio
• Ser incapaces de mostrar un documento de identidad
Las siguientes situaciones también podrían indicar que las personas han sido objeto de trata con fines de explotación sexual:
• Hay pruebas de que las presuntas víctimas han mantenido relaciones sexuales sin protección y/o violentas
• Hay pruebas de que las presuntas víctimas no pueden negarse a mantener relaciones sexuales sin protección y/o violentas
• Hay pruebas de que una persona ha sido comprada y vendida
• Hay pruebas de que grupos de mujeres están bajo el control de otras personas
• Se publican anuncios de burdeles o lugares semejantes que ofrecen los servicios de mujeres de determinado origen étnico o nacionalidad
• Se informa de que los trabajadores sexuales prestan servicios a una clientela de determinado origen étnico o nacionalidad
• Los clientes informan de que los trabajadores sexuales no sonríen o no cooperan
EXPLOTACIÓN LABORAL
Las personas que han sido objeto de trata con fines de explotación sexual pueden:
• Vivir en grupos en los mismos lugares en que trabajan y abandonar esas instalaciones muy rara vez, si es que lo hacen
• Vivir en lugares deteriorados e inadecuados, como instalaciones agrícolas o industriales
• No estar vestidas adecuadamente para el trabajo que realizan: por ejemplo, pueden carecer de equipo protector o de prendas de abrigo
• Recibir sólo sobras para comer
• No tener acceso a sus ingresos
• No tener contrato de trabajo
• Trabajar demasiadas horas por día
• Depender de su empleador para una serie de servicios, incluidos el trabajo, el transporte y el alojamiento
• No tener elección para su alojamiento
• No abandonar nunca las instalaciones de trabajo sin su empleador
• Ser incapaces de movilizarse libremente
• Estar sujetas a medidas de seguridad destinadas a mantenerlas en las instalaciones de trabajo
• Ser castigadas con multas para imponerles disciplina
• Estar sujetas a insultos, abusos, amenazas o violencia
• Carecer de capacitación básica y de licencias profesionales
Las personas que han sido objeto de trata con fines de explotación laboral son generalmente obligadas a trabajar en sectores como los de agricultura, construcción, entretenimiento, industria de servicios y manufactura (talleres clandestinos).
Las siguientes situaciones también pueden indicar que las personas
han sido objeto de trata con fines de explotación laboral:
• Se han fijado avisos en idiomas diferentes del idioma local, salvo en el caso de avisos clave como los relacionados con la salud y la seguridad, por ejemplo
• No existen avisos relativos a la salud y la seguridad
• El empleador o el gerente es incapaz de mostrar los documentos requeridos para emplear a trabajadores de otros países
• El empleador o el gerente es incapaz de mostrar registros de los salarios pagados a los trabajadores
• El equipo de salud y seguridad es de mala calidad o inexistente
• El equipo está diseñado para ser manejado por niños, o ha sido modificado con ese fin
• Hay pruebas de que se están violando las leyes laborales
• Hay pruebas de que los trabajadores deben pagar sus herramientas, alimentos o alojamiento o de que esos gastos se están deduciendo de sus salarios
MENDICIDAD Y DELITOS MENORES
Las personas que han sido objeto de trata con fines de mendicidad o comisión de delitos menores pueden:
• Ser niños, ancianos o migrantes discapacitados que tienden a mendigar en lugares públicos y en los medios de transporte públicos
• Ser niños que transportan y/o venden drogas ilícitas
• Tener discapacidades físicas que parecen ser el resultado de mutilaciones
• Ser niños de la misma nacionalidad u origen étnico que se movilizan en grandes grupos con sólo unos pocos adultos
• Ser menores no acompañados que han sido “encontrados” por un adulto de la misma nacionalidad u origen étnico
• Movilizarse en grupos mientras viajan en los medios de transporte públicos: por ejemplo, pueden recorrer el interior de los trenes
• Participar en las actividades de bandas de delincuentes organizados
• Pertenecer a bandas integradas por miembros de la misma nacionalidad u origen étnico
• Formar parte de grandes grupos de niños que tienen un mismo guardián adulto
• Ser castigados si no reúnan o roban lo suficiente
• Vivir con miembros de su banda
• Viajar con miembros de su banda al país de destino
• Vivir, como miembros de una banda, con adultos que no son sus padres
• Movilizarse diariamente en grandes grupos recorriendo distancias considerables
Las siguientes situaciones también pueden indicar que las personas han sido objeto de trata con fines de mendicidad o de comisión de delitos menores:
• Surgen nuevas formas de delitos relacionados con bandas
• Hay pruebas de que el grupo de presuntas víctimas se ha movilizado, durante cierto período de tiempo, por una serie de países
• Hay pruebas de que las presuntas víctimas han mendigado o han estado involucradas en la comisión de delitos menores en otro país