Comunicado. Ante
las declaraciones realizadas por el Papa Francisco -en diálogo con las y
los periodistas que lo acompañaron en su viaje a Río de Janeiro - sobre
el lobby gay, la homosexualidad y otros tema controvertidos para la
jearquía de la Iglesia Católica, la FALGBT señala que no es suficiente
"no condenar" a gays, lesbianas y trans, y reclama una profunda
autocrítica sobre el papel desempeñado hasta aquí por la jearquía
vaticana, que ha costado miles de vidas en todo el mundo.
La Federación Argentina de lesbianas, gays, bisexuales y trans expresa
su opinión sobre las declaraciones del Papa Francisco I en relación al
"lobby gay" y las personas LGBT, realizadas en el vuelo de regreso a
Roma, tras su paso por las Jornadas mundiales de la Juventud que
tuvieron lugar la semana pasada en Río de Janeiro.
En diálogo con las y los periodistas que lo acompañaron en su viaje a América latina, Bergoglio expresó "Se
escribe mucho del lobby gay. Todavía no me he encontrado con ninguno
que me dé el carnet de identidad en el Vaticano donde lo diga. Dicen que
los hay. Cuando uno se encuentra con una persona así, debe distinguir
entre el hecho de ser una persona gay y el hecho de hacer lobby, porque
ningún lobby es bueno. Si una persona es gay y busca al Señor y tiene
buena voluntad, ¿quién soy yo para criticarlo? (...) El problema no es
tener esta tendencia. Debemos ser hermanos. El problema es hacer un
lobby."
Ante estas decalaraciones Esteban Paulón, Presidente de la FALGBT expresó "estamos
sorprendidos por el abordaje que hace el Papa Francisco sobre este
tema. Si bien se plantea desde un lugar "misericordioso" nuevamente
vincula a la diversidad sexual con los lobbys, la mentira y la estafa.
En el fondo no ha cambiado para nada la posición de la jerarquía
vaticana de "no juzgar" a las personas homosexuales, pero no hay avances
de fondo en materia de familia y condena a la discriminación y la
homofobia."
Asimismo agregó "es indispensable una
profunda autocrítica de parte de la jerarquía de la Iglesia sobre la
posición que históricamente ha tenido en relación a lesbianas, gays,
bisexuales y trans. No olvidamos que este mismo Papa que hoy dice no
juzgarnos es quien llamó a "una guerra en Dios contra el plan del
demonio" que suponía la ley de Matrimonio Igualitario. Ese tipo de
declaraciones, proviniendo de lo más alto de la jerarquía de la Iglesia
Católica sólo promueven el odio y la discriminación."
Para finalizar Paulón expresó "más que
declaraciones de ocasión y demagógicas, sería sumamente importante una
declaración clara y contundente contra la violencia y persecusión que
sufrimos lesbianas, gays, bisexuales y trans con la penalización de la
homosexualidad en más de 70 países del mundo, 8 de los cuales incluso
la penan con la muerte. En lugar de eso el Vaticano se ha alineado
sistemáticamente con los países penalizadores en las votaciones de
Naciones Unidas, e incluso aún no ha habido condena a los atropellos
vividos en Rusia desde hace unos meses."